Añada excelente, ¿y qué?

¿Quién de nosotros no ha llevado alguna vez en la cartera una de esas tablas de añadas por si algún día pedimos una botella de vino en un restaurante y queremos estar seguros de la “calidad” que ofreció una Denominación de Origen en un determinado año? Lo cierto, es que casi todos la hemos llevado y dejarme que mire, porque igual yo todavía la llevo…

Pero, ¿tiene esa tabla alguna utilidad? ¿Quién y cómo decide la calificación de una añada? ¿Debemos fiarnos? Pues vamos a verlo, si os parece…

Lo primero que debemos tener claro, es que el término “añada” hace referencia al año en el que se recogió la uva que posteriormente se empleó para elaborar un vino en concreto. En ocasiones también se puede usar el término “cosecha” o “vendimia”. En el champagne se utiliza el término “millésime”.

¿Cuáles son los factores que se valoran a la hora de calificar una añada?

  • Clima: De gran importancia, ya que marca tremendamente la calidad final de la uva y evidentemente, poco o nada podrá hacer el bodeguero con una uva de baja calidad. La climatología perfecta para conseguir una uva esplendida sería un final de invierno y un comienzo de primavera con tiempo suave, ya que de esta manera la planta brotará antes y el ciclo de vegetación y maduración será más largo. El verano ha de ser seco y caluroso, aunque no extremadamente caluroso.
  • Finalmente algo de lluvia durante las dos últimas semanas antes de la vendimia, también será de gran ayuda, ya que limpiará las uvas y aportará nutrientes de última hora. Por supuesto, las heladas a destiempo, el granizo o vientos fuertes pueden echar por tierra en un solo día lo que venía siendo un año climatológico perfecto…
  • Enfermedades o plagas: Ya sean en forma de insectos (pulgones, arañas rojas, cochinillas, avispas, polillas, etc.) o en forma de enfermedades producidas por muy diferentes causas (Oidio, Mildiu, Excoriosis, etc.), lo cierto es que las plagas o enfermedades pueden arruinar una cosecha por muy idóneo que haya sido el clima.

Pero el tema más importante de este post, es: ¿Quién decide finalmente que calificación tendrá una añada?
Pues amigos, lo deciden los propios consejos reguladores de cada Denominación de Origen, a través de un comité formado por catadores, bodegueros y en ocasiones periodistas especializados. Y es aquí, donde yo empiezo a dudar…

Por si ya dudaba poco, investigando un poquito descubro que desde el año 1993, sólo el consejo regulador de la D.O

El Bierzo, se ha atrevido a calificar una añada como deficiente. Si no me equivoco, estamos en el año 2009, por lo que han pasado 16 años desde entonces y si tenemos en cuenta que hoy en día tenemos más de 60 denominaciones de origen en nuestro país… uno puede llegar a la conlusión de que igual se nos ha dado demasiado bien esto de hacer vino en los últimos 16 años… y no hemos tenido ni plagas, ni enfermedades, ni granizo, ni nada de nada… ¿A alguien más le han aflorado las dudas?

 

Creo que puede más el ímpetu de vender que la “plena honestidad” a la hora de calificar una añada.Parece claro que vender un vino cuya añada ha sido calificada de regular o deficiente, no parece tarea fácil…

Por tanto, mi opinión sobre la valoración de las añadas, es que puede ser un dato orientativo, pero en ningún caso definitivo, ya que son muchos los casos de vinos excelentes elaborados con uvas procedentes de malas añadas o al revés.

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Creado por: @DeBlancoaTinto