Bodega Mas De Torubio

Mas de Torubio posee una finca familiar que data del 1856 trabajada por generaciones de agricultores, en 1998 se plantaron las primeras cepas en esta finca situada a 580m de altitud sobre suelo arcilloso-calcáreo que antes albergaba cereales. Actualmente la familia cuenta con 11Ha de viña y 11Ha de olivar.

Entre las peculiaridades más llamativas de esta bodega, encontramos sin duda la ubicación de la bodega, situada en los bajos de una casa residencial, en el casco histórico de la villa del pintoresco pueblo de Cretas en el bajo Aragón.

Para la elaboración de sus vinos emplean variedades de uva autóctonas (Garnacha blanca y Garnacha peluda) Es importante hacer mención especial a la Garnacha Peluda, variedad casi en peligro de extinción y que tan sólo se puede encontrar en estos parajes y en muy poca cantidad. También utilizan variedades foráneas como Tempranillo, Merlot y Cabernet Sauvignon.

El primer vino que catamos fue el Xado Blanco, que inundo la sala con sus aromas florales nada más ser abiertas la botellas, un ligero aroma a rosas, manzana verde, pera, piña, fruta tropical y un toque a lías finas. En boca fue ligeramente glicérico, muy ligero y una acidez agradable.

A continuación catamos el Torubio, un vino tinto joven franco en nariz, frutado, sobre todo destacaba la fruta roja y ligeramente especiado, de paso ligero y un tanino suave y agradable conseguido por la mezcla de las variedades Garnacha, que aporto un carácter más maduro y Merlot con un carácter más joven.

El tercer vino fue uno de los mejor valorados por la sala, ‘La Garnacha Indígena’ (Cloteta) con aromas frescos a violetas, notándose ligeramente una mayor estancia en barrica que el anterior vino y un paso agradable en boca con sabores muy sorprendentes a yogur de frambuesas y fruta verde (ciruelas) con una corta persistencia.

El cuarto y último vino catado fue el Xado Tinto compuesto por una mezcla de Cabernet Sauvignon que aporta el cuerpo necesario para asegurar una estancia segura en barrica y la Garnacha que lo suaviza dando lugar a un vino intenso en nariz con aromas a cuero y vainilla, una larga persistencia en boca, redondo fácil de beber y un tanino agradable.

Agradecemos enormemente la visita de su enólogo Enrique Monreal.

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Creado por: @DeBlancoaTinto